En la vida hay momentos en los que caemos y no sabemos cómo levantarnos. El Programa Más Emprendedoras de Endeavor Uruguay, invitó a cuatro mujeres a redefinir la palabra fracaso y a contar experiencias que demostraron que “Un tropezón no es caída”.

María Noel Ache, emprendedora y empresaria exitosa, inició la jornada y remarcó que en todos los rubros en que se desempeñó, siempre utilizó una enseñanza que su padre le dejó y es su emblema: “Siempre que querés podés”.

Su historia empresarial comenzó con un fracaso y aunque su primer emprendimiento falló, tuvo la capacidad de levantarse, capitalizar lo aprendido y adquirir herramientas para el éxito futuro. Ache se apoyó en la película “En busca de la felicidad” y destacó el concepto de resiliencia. “La capacidad que tenemos a sobreponernos ante la adversidad es fundamental para sobrevivir a los emprendimientos, porque determina quien triunfa y quien fracasa”, remarcó.

A su turno Cristina Mosca, propietaria de Bookshop contó su historia, que estuvo marcada por la empresa familiar Mosca hermanos, el fallecimiento de su padre y la necesidad de abrirse nuevos caminos.En 1990 fundó Bookshop, lo que implicó competir contra su propia familia durante cuatro años. Su empresa fue exitosa desde el comienzo, ya que encontró un nicho y se vinculó con centenas de colegios. La empresa floreció hasta el 2002 cuando sobrevino la crisis económica y ella perdió el capital personal y empresarial que tenía depositado en el Banco Montevideo.

Cuando la empresa se quedó sin capital y con muchas deudas, el fracaso transformó al equipo, ya que todos debieron trabajar en conjunto para salir adelante y esos aprendizajes levantaron a la empresa que hoy ha crecido: “En poco tiempo sentimos que el golpe había valido la pena, nos hizo reaccionar, nos empujo a crecer y buscar objetivos más altos”, explicó Cristina y así fue que de estar en números rojos pudieron recuperarse y transformar el tropezón en un aprendizaje.

La tercera oradora fue Patricia Lussich, La publicista y docente subió al escenario con aires de innovación. Una de las primeras egresadas de la carrera de comunicación y propietaria de Lussich Advertising, ha logrado transformar las piedras de su camino en oportunidades. Según explicó, a lo largo de su vida se enfrentó con muchos obstáculos que parecían cerrarle las puertas, pero fueron esas instancias en las que obtuvo “los mejores aprendizajes para llegar al éxito”. Eso incluyó desde anotarse en una carrera que no conocía exactamente cómo era, porque una profesora de italiano le infernizó la vida y no podía comenzar a estudiar Derecho, hasta estudiar en Bélgica y aprender a decir “Yo también” en flamencopara poder ordenar en la cantina estudiantil porque no hablaba una sola palabra del idioma.

La argentina Inés Bertón fue la encargada de cerrar el encuentro. La historia de esta mujer es extensa e incluye innúmeras figuras y marcas. Inés transformó su primer tropezón en una oportunidad, cuando descubrió de muy joven que tenía olfato absoluto, lo que la llevó a estudiar perfumería y trabajar para marcas como Hermés, Chanel o Bulgari. Instalada en Nueva York trabajó en el Guggenheim y casi por casualidad descubrió su verdadera vocación: crear té.

Su carrera de la mano del té fue muy exitosa, pero no excenta de tropezones. Un incendio la dejó sin su apartamento neyorquino (y sin pertenencia alguna).En plena crisis argentina, lo tomó como una señal y cuando el ex presidente Fernando de La Rúa se subía al helicóptero ella decidía regresar a instalarse en Argentina. Empezó de nuevo y con US$ 132 abrió Tealosophy y hoy por hoy elabora tés para varias marcas internacionales, cadenas de restaurantes y hasta para el mismísimo Dalai Lama.

Sin embargo, su mayor desafío fue ella misma. Ser la mejor, elegida por publicaciones como New York Times como “la nariz del año” implicó que su ego creciera demasiado. “Creérsela” afectó su creatividad y debió sortearla para no perder el rumbo y seguir conectada a su talento, por ello aseguró que aprendió a soltar y mantenerse en su eje creativo.

Las historias de estas cuatro mujeres fueron inspiradoras e invitaron a entender que un tropezón no es caída.

 

¿Qué es el programa Más Emprendedoras?
Endeavor Uruguay creó en 2013 el Programa Más Emprendedoras con la cooperación técnica y financiera de BID-FOMIN y la coejecución de la Organización de Mujeres Empresarias del Uruguay (OMEU).

Incrementar la competitividad de los emprendimientos femeninos, promoviendo la creación y el desarrollo de empresas lideradas por mujeres son algunos de sus objetivos. Más emprendedoras trabaja sobre dos ejes de acción:Comunidad emprendedora y Servicios directos. En el primero organiza eventos para potenciar proyectos y emprendimientos, talleres de gestión e intercambio de buenas prácticas.En los servicios directos mentorea y asesora líderes de empresas para fortalecerlas, lograr que incrementen sus ventas y generen puestos de trabajo.

Datos sobre emprendedurismo femenino

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Fuente: http://uy.emedemujer.com/actualidad/super-mujeres/un-tropezon-no-es-caida-cuatro-historias-sobre-el-fracaso/